Síntomas y causas de una contractura muscular residual

Si alguna vez has experimentado dolor en ciertas partes del cuerpo como los hombros, la espalda, el cuello o en la parte lumbar o cervical de la espalda después de que has hecho un movimiento que ha implicado esa zona; es probable que se trate de una contractura muscular.

Otras veces, la sensación de dolor y la tensión muscular se producen de forma espontánea mediante la aparición de calambres.

Pero, si el dolor que experimentas se presenta justo después de sufrir una lesión; se habla de una contractura muscular residual.

¿Qué es una Contractura Muscular Residual?

Para que se produzca movimiento en una parte de nuestro cuerpo, las fibras musculares deben experimentar estimulación eléctrica por parte de los nervios motores.

Cuando el impulso eléctrico llega a las fibras musculares de un músculo, estimula una reacción que da como resultado una contracción. Cuando el impulso eléctrico que las fibras musculares reciben cesa, el músculo se relaja.
Una contractura muscular es el acortamiento anormal del tejido muscular que hace que el músculo se tense, manifestando endurecimiento o acotamiento; causando rigidez en los tejidos conectivos del cuerpo, asociada con dolor en la zona afectada.

Cuando eso sucede, el rango de movimiento de la zona del cuerpo disminuye. Un ejemplo muy común es la contractura de rodilla que puede hacer doloroso y molesto estirar una pierna.

Las fibras musculares deben experimentar tensión en diferentes grados con el fin de soportar el trabajo que realizan cuando se hace una fuerza o un movimiento, produciéndose un ciclo de acortamiento y alargamiento de estas.
Se dice que la contractura se produce cuando las fibras se mantienen contraídas después de terminar de hacer una fuerza durante un periodo de tiempo prolongado.

En el caso de una contractura muscular residual; los músculos adyacentes a la estructura que ha soportado una lesión se tensan quedando sometidos a una gran tensión, con el fin de proteger a la estructura o las estructuras sensibles que han sufrido daño producto de un golpe (contractura postraumática).

¿Por Qué se Produce ?

Una contractura muscular se puede producir por uno de los siguientes factores que afectan el tono muscular:

  • Lesión articular.
  • Artritis.
  • Cicatrices causadas por quemaduras.
  • Distrofia muscular.
  • Daño en un nervio motor.
  • No hacer ejercicio.
  • Mantener una posición durante un largo periodo de tiempo.
  • Lesiones musculares severas.
  • Lesiones óseas.

En el caso de una contractura muscular residual, cuando nuestro cerebro detecta que ha ocurrido una lesión al interior del cuerpo en una zona como el tobillo; envía señales hacia otros grupos musculares que rodean la estructura lesionada, para que los músculos se contraigan; protegiéndola hasta que esta se recupere.

Estas señales se transmiten mediante impulsos nerviosos continuados a las fibras musculares para que el tono muscular impida que otros órganos y estructuras cerca puedan intervenir en el proceso de recuperación de la articulación afectada.

¿Cuál son los síntomas?

Los síntomas característicos de una contractura muscular dependen del músculo o zona muscular y estructuras adyacentes comprometidas. A pesar de esto, todos incluyen una sensación de dolor muscular moderado que se extiende por el área afectada.

El síntoma más significativo es el tono muscular exagerado del músculo o los músculos (hipertonía). Es cuando tocar varias partes del músculo o de la zona donde experimentas la molestia puede causarte dolor agudo.

Además de estas características, puede que también llegues a experimentar:

  • Calambres.
  • Endurecimiento del músculo o músculos.
  • Experimentar dolor después de realizar ejercicio intenso.
  • Aparición de nudos en diferentes partes del músculo o la zona afectada.

Si la lesión es en los músculos de la pierna, tales como los isquiotibiales; puede causar un dolor muy agudo, parecido al de un desgarro muscular.

Tratamiento de una Contractura Muscular Residual

Por lo general, las contracturas musculares se tratan con ejercicio recomendado por un fisioterapeuta que ayuda a que las articulaciones de muevan sin dolor.

Si esta sesión no es suficiente, entonces tienes varias alternativas a las cuales puedes acudir para ayudar a tu recuperación. Dentro de las más comunes están:

Aplicar compresas de agua caliente para aumentar el flujo sanguíneo favoreciendo la recuperación.
Recibir masajes de un fisioterapeuta profesional para disminuir la sensación de dolor y disminuir la rigidez muscular.
Tomar varias sesiones de terapia TENS que ayudan a disminuir nudos, regenerar y recuperar el músculo.
 Masajear la zona con una pistola de masaje, lo puedes hacer tu mismo en casa.


Pero, al tratarse de una contractura muscular residual, en las situaciones donde se presenten lesiones como esguinces de tobillo, distensiones en la espalda o fracturas; el tratamiento a seguir en este tipo de contracturas musculares será el totalmente opuesto.

Si sufres una de estas lesiones, entonces el tratamiento estará dirigido a:

Mantener el reposo.
Usar compresas de hielo de 20 minutos en en cada aplicación las primeras 24/48h.
Elevar el área (de preferencia).
 Y si hay dolor puedes utilizar terapia de electroestimulación en casa.

¿Se Puede Prevenir una Contractura Muscular Residual?

La respuesta es afirmativa. Todo está encaminado a prevenir que una lesión pueda ocurrir.

La primera recomendación es que te mantengas siempre en actividad constante o, por lo menos, frecuente.

Puedes ayudar a prevenir una contractura muscular siguiendo estas recomendaciones:

  • Cambia de posición más a menudo, no importa si estás en una posición sentada o acostada.
  • Muévete constantemente, sobre todo mueve tus articulaciones.
  • Siempre practica ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de hacer ejercicio físico.
  • Ten cuidado con las rodillas y los tobillos: pon atención a no doblar o flexionar estas partes del cuerpo; apoyando firmemente sobre el suelo, no doblando estas estructuras más allá del punto medio.
  • Si has sufrido de una contractura muscular anteriormente, no te esfuerces demasiado.

Existen otras medidas sencillas para adultos que también es importante tomar en cuenta.

  • No hacer el ejercicio programado para una semana en 1 o 2 días.
  • Aprender a practicar de manera correcta el deporte o la actividad física que prácticas.
  • Conocer los límites de tu cuerpo.
  • Usar elementos de protección.
  • Incluir una rutina de ejercicios completa: cardio, de fortalecimiento y de flexibilidad.

FUENTES:

https://www.drugs.com/cg/contracture.html
https://www.summitmedicalgroup.com/library/adult_health/sha_contractures/
http://www.sld.cu/sitios/rehabilitacion-bio/temas.php?idv=20619
https://www.ptdirect.com/training-design/anatomy-and-physiology/skeletal-muscle-thephysiology-of-contraction

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